Aceite de Palma

El aceite de palma es el aceite vegetal más popular en el mundo, convirtiéndose recientemente en el aceite vegetal más producido y consumido. El aceite de palma constituye el 33% del total de aceites vegetales producidos a nivel mundial.


La producción de aceite de palma es más sostenible que aquella de otros aceites vegetales como la soya y la colza. Consume mucha menos energía en la producción, utiliza menos tierra y genera más aceite por hectárea. Sólo 0,26 hectáreas de tierra se requieren para producir una tonelada de aceite de palma, mientras que la soya, el girasol y la colza requieren 2.2, 2 y 1.5 hectáreas respectivamente para producir una tonelada de aceite.


El aceite de palma es saludable y versátil, y no requiere hidrogenación para la mayoría de sus usos.

Produccion Mundial de Aceites Vegetales

El aceite de palma por su origen no contiene colesterol ni ácidos grasos trans. Se emplea ampliamente como aceite de cocina, en la elaboración de margarinas, y como ingrediente en la producción de alimentos procesados. También se utiliza en la elaboración de elementos esenciales para la producción de jabones, detergentes, productos de cuidado personal y biocombustible.


El aceite de palma contiene una relación balanceada entre ácidos grasos saturados e insaturados. Contiene un 40% de ácido oléico, 10% ácido linoléico, 45% acido palmítico y 5% acido esteárico.

  • 100% vegetal

  • Cero ácidos grasos trans

  • No contiene colesterol

  • Alto contenido de carotenos alfa y beta

  • Fuente natural de vitamina E, en forma de tocoferoles y tocotrienoles

El consumo mundial de los 4 aceites vegetales principales: palma, soya, colza (canola) y girasol ha cambiado significativamente en los últimos 4 años.
El consumo de aceite de palma ha experimentado un rápido crecimiento durante estos últimos años. La demanda de importación de aceite de palma de la Unión Europea ha crecido continuamente por las condiciones favorables de uso como biocombustible.

En el mercado Indio el consumo de aceite de palma ha crecido significativamente por la competitividad del precio del aceite de palma frente a otros aceites de semillas.


El consumo del aceite de soya en los Estados Unidos ha decrecido desde el 2006 por la controversia de los ácidos grasos trans, su consumo ha sido reemplazado por el aceite de palma en margarinas y productos sólidos con cero grasas trans.